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CARGADORES PARA BATERÍAS



La calidad del cargador influye directamente en el funcionamiento y la eficiencia de cualquier batería. En un mercado donde el precio suele ser el factor más importante, los cargadores se consideran con frecuencia un accesorio secundario. Sin embargo, un buen cargador no solo mejora el rendimiento, sino que también evita fallos habituales y tiempos de carga excesivamente largos.

Los cargadores pueden clasificarse en dos grandes grupos: los destinados al uso doméstico y los cargadores de tipo profesional. Los dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores portátiles o cámaras suelen incluir cargadores simples, diseñados específicamente para un único tipo de batería.

Los cargadores profesionales están pensados para entornos más exigentes, donde es necesario cargar varias baterías al mismo tiempo o disponer de funciones avanzadas. Este tipo de equipos es fabricado tanto por marcas originales (OEM) como por fabricantes externos especializados.

Mientras que los OEM ofrecen funciones básicas, muchos fabricantes independientes incorporan opciones adicionales, como ciclos de descarga controlada o programas de calibración.

Algunas empresas han desarrollado métodos alternativos de carga para baterías de níquel y plomo. La carga por impulsos puede acelerar los procesos en estos tipos de acumuladores, aunque no es apropiada para baterías de litio: los picos de tensión pueden dañar los circuitos de protección. Por este motivo, los fabricantes de celdas Li-Ion desaconsejan estas técnicas, ya que pueden reducir considerablemente la vida útil de la batería.

Los cargadores modernos incorporan diversos sistemas de seguridad, entre ellos la protección frente a temperaturas extremas. Por debajo de 0°C, la carga se ralentiza o se detiene para evitar daños. En caso de sobrecalentamiento, la carga se reanuda únicamente cuando la batería recupera una temperatura segura. Los cargadores avanzados para baterías de plomo incluso ajustan automáticamente la tensión final en función del estado y del envejecimiento de la batería.

Cargador Bosch con sensores de temperatura y nivel de carga

Algunos cargadores están equipados con una función de activación o “boost”, que permite recuperar baterías de litio profundamente descargadas y que los cargadores convencionales no reconocen. El proceso comienza con una corriente muy baja para reactivar el circuito de protección y posteriormente continúa con una carga estándar. Sin embargo, las baterías que han permanecido durante mucho tiempo por debajo de 2 V por celda suelen estar dañadas de forma irreversible.

Existen dos métodos principales de carga: a corriente constante y a tensión constante. Las baterías de plomo y litio mantienen una tensión estable mientras la corriente disminuye gradualmente. La carga completa se alcanza cuando la corriente desciende hasta un nivel mínimo predeterminado.

Las baterías de níquel funcionan de otro modo: la corriente está controlada, pero la tensión puede variar notablemente. Una ligera caída de tensión, tras un aumento constante, indica que la batería ha llegado a su carga máxima. Este método es eficiente, especialmente en cargas rápidas, pero requiere sistemas de protección capaces de detectar fallos de celdas o cortocircuitos. La mayoría de los cargadores modernos incluyen sensores de temperatura para garantizar una carga segura.

Celda estándar NiMh Sanyo

En las baterías de níquel es habitual que se produzca un aumento de temperatura al final del proceso de carga. Después de cargarse, la batería debe volver a la temperatura ambiente para evitar un envejecimiento prematuro. Si permanece demasiado caliente, podría indicar un mal funcionamiento del cargador. En ese caso, es recomendable desconectarla en cuanto aparezca el aviso de carga completa. Las cargas de mantenimiento muy prolongadas también pueden dañar este tipo de baterías.

Las baterías de litio, por el contrario, no deberían calentarse durante la carga. Si esto ocurre, probablemente exista un fallo en la batería o en el propio cargador. Los cargadores Li-Ion no ofrecen carga de mantenimiento y desconectan automáticamente la batería cuando esta llega al 100% de capacidad.

Celda 18650 de litio Samsung

Un cargador de teléfono móvil consume alrededor de 2 W durante la carga, mientras que uno de portátil puede llegar a los 100 W. En modo de espera, el consumo debe ser lo más bajo posible. Por eso, el programa Energy Stars clasifica los cargadores según su eficiencia: cinco estrellas para consumos inferiores a 30 mW, cuatro estrellas entre 30 y 150 mW, hasta los modelos que superan los 500 mW y no reciben ninguna clasificación. Los cargadores pequeños, como los de teléfonos móviles, suelen ser los más eficientes, ya que permanecen enchufados durante largos periodos.

Esquema de eficiencia de cargadores Nokia – Energy Stars

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